Está comprobado que al calentarlas mucho no solo se reducen sus propiedades, sino que además te pueden generar serios problemas e salud.
Expertos chinos hallaron que quienes consumen bebidas como té verde, sopa, café o tinto después de verter el agua recién hervida tienen más riesgo de desarrollar cáncer de esófago que los que esperan unos minutos a que se enfríe.
El doctor Jinkou Zhao, medico del Centro Provincial para el Control y la Prevención de Enfermedades, en Jiangsu, y quien estuvo al frente de la investigación, recalcó que el consumo regular de líquidos calientes eleva el riesgo de cánceres digestivos.
Otro estudio realizado en la Universidad de Nueva York, en Estados Unidos se refirió a las bebidas deportivas, advirtiendo que aunque son consideradas más sanas que las sodas y refrescos, el ácido cítrico que contienen corroe parcialmente la capa de esmalte de los dientes, lo cual permite que se ablanden y debiliten. Ante esto los expertos aconsejan consumir esta clase de líquidos con moderación, después de tomarlos esperar al menos treinta minutos antes de cepillarse los dientes, para permitir que el esmalte suavizado se endurezca nuevamente.
Si estas tratando de adelgazar, lo más conveniente es reducir el consumo de bebidas azucaradas, ya que son la principal fuente de calorías provenientes de líquidos, muy por delante de las bebidas edulcoradas, dietéticas, leche, zumo natural, café y té con azúcar, café y té sin azúcar, y alcohólicas, según investigadores de la Escuela de Salud Pública Health Johns Hopkins Bloomberg, de Baltimore, Estados Unidos.
También debes tener mucho cuidado al tomar bebidas con mucha fructosa, como refrescos, limonadas y zumos de frutas endulzados, porque si se consumen demasiado pueden elevar la tensión sanguínea.