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Deje de quejarse de su historia

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No hay historia humana que no tenga capítulos complejos de tristeza o dolor.  No hay etapa de la vida si complejidades, frustraciones, tensiones, pérdida de las ilusiones. La realidad es así, es complicada, sorprendentemente dolorosa muchas veces. Tiene la particularidad de tener la capacidad de minar nuestras fuerzas, pero en la vida.

Cuando hablamos de quejarse, esta palabra nos muestra un conflicto interno, es decir a falta de aceptación y comprensión de la situación que nos ha tocado vivir.

Quejarse puede implicar rechazar un evento de forma continua y constante, para algunos de forma permanente, esta palabra quejarse, podría estar asociada a un conjunto de acciones que le da cuerpo, que la sostiene y le da sustento,  implica muchas veces entrar en clave de negación: “no creo lo que sucedió”, “no lo soporto”, “no entiendo por qué paso esto”, “No quiero abrir los ojos y darme cuenta de la realidad”, “no quiero”. Todo esto forma parte de la palabra quejarse, puede estar asociada también a la culpa, entonces entramos en la lógica de culpabilizar a otros de la historia  ¿Qué gana con esto?

Al final podemos asociar la palabra quejarse con una actitud de conflicto con la vida que nos puede llevar a experimentar un profundo descontento, quizá hasta una fuerte depresión que nos puede poner frente a la vida con los guantes puestos, con una actitud combativa de fastidio que se va a reflejar en una conducta y una expresión interpersonal compleja, se asocia con volverse amargado(a), entonces desde los ojos de la amargura se ve la vida, que lo lleva a pintarla en gris, muchas veces hasta con pintura negra.

Quejarse es una reacción, a mi criterio, que deberíamos tener de forma momentánea, sujeta y asociada al momento en el que algo no nos gusta, cabe en el momento en el que suceden las cosas, nos podemos quejar, pero después de ese proceso inicial.

Desarrollar una actitud de queja constante y frecuente es un absurdo emocional, porque entonces es usted el que hace que las cosas sean más grandes, es usted el que convierte su vida en una historia oscura y gris, cuando usted se queja y piensa en negativo ¿A dónde llega? ¿En qué cambia la vida? ¿Cuánto le aporta a los demás?

¿Quejarse lo (a) lleva a algún lado? Tenga algo presente, no se queje, la vida es de trabajo, disciplina, reponerse, compromiso y acciones. Sí, a usted y a mi, nos encantaría que la vida fuera resbaladita, cuesta abajo, que fuera fácil, por supuesto, pero no es así. Entonces a veces nos quejamos y construimos un guión mental que nos creemos, efectivamente pensamos que esa queja es válida, se la contamos a todo el mundo, usted la pone en su estado de Facebook, para que todo mundo le ponga “amiga fortaleza” ¿Cuál fortaleza? A veces se nos olvida poner que nosotros somos los que creadores de esa situación que se nos viene encima por nuestras actitudes complicadas o nuestra falta de honestidad personal a muchos niveles.

Ser una persona que se queja de la vida es una situación complicada, porque nos desconecta de la parte bonita y agradable. Recordemos que frente a un problema sólo tenemos dos opciones, según nos decía Confusio, se resuelve,  se acaba el problema, no se resuelve, lo asume, y se acaba el problema, quejarse, no es una opción.

Revisemos este esquema mental que nos pueda ayudar a crear una confrontación interna veamos estas preguntas:

  • ¿Cuándo algo sale mal, usted busca soluciones o se enfoca en crear complicaciones?
  • ¿Ante un problema se da tiempo para pensar con calma o se permite hacer la crisis más grande?
  • ¿Cuándo entra en conflicto con alguna situación de la vida, se pone a hacer un análisis de posibilidades o se concentra en las inconveniencias?
  • ¿En medio de una situación complicada escucha el consejo para desahogarse? ¿Toma el consejo y lo transforma en un herramienta para la vida?
  • ¿Hay problemas que le causan dolor? ¿Se permite desarrollar una posición de protagonista o se convierte en una víctima que culpa a los demás?
  • ¿Tiene claro lo que sí funciona en la vida? o a partir de un problema piensa que todo está mal.
  • ¿Tiene la capacidad de ser objetivo, responsable?
  • ¿Es de los que piensa que todo está mal frente a la tormenta?
  • ¿Tiene la capacidad de trazar una ruta de salida?
  • ¿Prefiere optar por el abismo de la confusión?
  • ¿Se ha preguntado si usted tiene una cuota de responsabilidad importante en este proceso?
  • ¿Es de los que se amarga?

Éstas son tan solo algunas líneas orientadoras para revisar a fondo nuestros esquemas mentales de funcionamiento, quitarle el brillo a la vida no resuelve.  En la medida que usted se paraliza frente a su propia vida, lo que hace es que los motivos para quejarse se mantienen vigentes.

A veces se camina por esta vida con una sensación emocional de desagrado, agotamiento, cansancio recurrente, lo que impide muchas veces ver el lado positivo de la vida, o hacer una correcta valoración de los acontecimientos que forman parte de nuestro día a día.

Mucho de esto, se ve con más frecuencia de lo que nos imaginamos, se deriva de nuestra mente, de nuestras ideas puesto que estas adquieren una forma negativa, rígida e inflexible, que progresivamente van creando un proceso de desencanto, molestias, lamentablemente para algunos esto es de todos los días, cada vez se hace más profundo, ¿Por qué se hace esto?

Cuanto la mente nos hace creer o ver la vida en términos tales como:

  • Creo que soy el peor ser humano, porque se cometen errores, o es el resultado de la falta de preparación, disciplina, es decir, se equivocó, esto fue todo lo que paso,  esto no le hace un mal ser humano. 
  • Creo que soy una persona que se va a quedar sola, tan solo porque el otro o la otra decidieron dejarle, sea por una decisión de ellos o simplemente porque usted tiene un conjunto de hábitos y actitudes que son poco agradables y tolerables, pero esto no le hace un mal ser humano, tan sólo usted es una persona que tiene que aprender a modular su carácter y modificar conductas.
  • Creo que soy una persona fea ¿Es eso? A veces solo se tiene que cambiar un conjunto de pensamientos hacia los demás, para cambiar formas de ser cargadas de palabras, expresiones, deseos para nada agradables, pero al final esto sólo pasa en su cabeza, estas ideas si no se traducen en acciones realmente negativas para los demás, esto tampoco lo hace un mal ser humano, el hecho de que usted piense algo, no significa que tenga mal corazón, puede que tenga una emoción transitoria que le lleve a pensar de esta forma, pero eso solo es un momento, ahora, no se quede con esa idea, porque no vale la pena alimentar ideas absurdas y tontas, en el tanto no producen nada positivo.
  • Creo que soy un perdedor o perdedora, esto porque muchas veces las cosas no salen como lo desea, resulta que detrás de un deseo, una meta o un objetivo, con frecuencia hay una muy mala planificación, un proceso iluso, es decir ilusiones sin acciones, que le hacen sentir que va a poder realizar algo, se le olvidó que tiene que hacer que las cosas sean posibles, con trabajo, dedicación y esfuerzos reales, esto tampoco le hace un mal ser humano, esto lo que refleja es falta de realismo, orden y planificación para tener acciones orientadas al logro de un objetivo.
  • Creo que soy una persona complicada, cuidado porque quizá usted no sea complicado, usted actúa de forma complicada, es decir, opta por lo más complejo, si se modifica la forma deber ser y estar en el mundo, en nuestras relaciones interpersonales, es probable que sea más fácil y llevadera la vida, esto tampoco le hace un mal ser humano, simplemente hay que aprender a adaptarse, crear una perspectiva diferente que le permita actuar diferente, pero todo orientado a crecer y estar bien.

Lo peor que podemos hacernos a nosotros mismos es desarrollar un conjunto de ideas que hacen que nuestros defectos o complejos, miedos e inseguridades lejos de verse como un área de desarrollo se conviertan en un muro que consideramos gigante, inamovible cuando en realidad:

 El dueño de las ideas es usted mismo, nada  se hace tan grande si no lo desarrolla en su mente, usted es el que crea los gigantes o  monstruos que lo asustan, tampoco se trata de minimizar, se trata de ver las cosas en su justo punto medio, se trata de ver las cosas con realismo, para ponerle el color, la forma y el tamaño correcto a cada situación, de forma tal que pueda desarrollar una perspectiva orientada a la comprensión, el crecimiento y la modificación en lugar de la culpabilización.

Atacarnos a nosotros mismos, ser nuestros peores enemigos, sólo crea procesos mentales de insatisfacción sin sentido que causan mucha tristeza y mucho dolor, porque nos hacen ver la vida en negativo, usted y yo podemos modificar estos patrones mentales porque cada persona puede reinventarse en todo momento, en todo lugar y en toda circunstancia.

Dr. Rafael Ramos.