Fotogalería

Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones, un amor que lo supera todo

cespinosa
Comparte:
michael-douglas-y-catherine-zeta-jones-un-amor-que-supera-todo
Él cumple 75 y ella 50. El mismo día, el 25 de septiembre. Una edad redonda para ambos, con un cuarto de siglo de por medio.

La diferencia de edad fue precisamente el primer obstáculo que Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones tuvieron que sortear cuando se conocieron en 1996. Decidieron empezar una relación que tenía tanto glamur como estereotipos de noviazgo hollywoodiense con fecha de caducidad.

Mira también: Según Saul Austerlitz, Jennifer Aniston tuvo que bajar de peso para estar en ‘Friends’

 

Se casaron en el año 2000, cuando él tenía 56 y ella 31, en una boda multitudinaria y carísima, con anillo de diamantes de muchos quilates incluido. Ella estaba embarazada de Dylan, el mayor de los dos hijos del matrimonio, y en aquel momento eran dos de las estrellas de cine más cotizadas. Pese a reunir todas las condiciones para que así fuera, su vida juntos no ha sido un cuento de hadas. Infidelidades y adicción al sexo por parte de él, las depresiones y el trastorno bipolar de ella y, finalmente, el cáncer de garganta del actor han puesto a prueba la solidez de su unión.

Catherine Zeta-Jones ha contado más de una vez cómo conoció a su marido. Michael Douglas se quedó impactado de ella tras verla en la película ‘La Máscara del Zorro‘, y en un festival donde Catherine promocionaba la película tuvieron su primer encuentro. Douglas le soltó: “Sabes que voy a ser el padre de tus hijos, ¿verdad?”. A ella le sentó fatal y le respondió: “He escuchado muchas cosas sobre ti, y veo que son verdad. Buenas noches”. Él intentó enmendar su error enviándole un ramo de flores esa misma noche, y funcionó. Comenzaron a tener citas e iniciaron un noviazgo discreto en el que ella quería ir poco a poco, pero en el que el embarazo de Dylan precipitó el proceso. Michael le pidió matrimonio de rodillas y con un anillo de un millón de euros y, tras una boda en el hotel Plaza de Nueva York comparada por los asistentes con los enlaces de la realeza, comenzaron una vida de película con momentos inolvidables como el Oscar que recogió Catherine por su papel en Chicago, cuando estaba embarazada de nueve meses de su hija Carys. Hasta que en 2010 su burbuja estalló.

En: ElPaís.com

Exit mobile version