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Mónica Fonseca habló sobre el accidente que sufrió su hija

Mónica Fonseca habló sobre el accidente que sufrió su hija

@fonsecamonica / Instagram

Mónica Fonseca, quien está casada con el talentoso actor Juan Pablo Raba, es una de las presentadoras y famosas más queridas en el país, pues gracias a su paso por la televisión se quedó en el corazón de miles de colombianos.

Durante un trasteo la hermosa presentadora colombiana habló sobre la angustiante situación vivió con su pequeña hija Josephine, la cual para fortuna de ella y su familia no pasó a mayores.

 

Mónica publicó una fotografía a través de sus redes sociales donde le contó a sus seguidores que por un descuido de ella su pequeña se rodó por las escaleras y aunque su hija no sufrió ninguna lección de gravedad, si se hizo un gran chichón en su frente.

No se rompió nada. Pero si hay chichón tremendo en la frente, moretón en un lado de la nariz, boca y dientes que sufrieron el impacto del golpazo. Se asustó mucho. Nosotros simplemente le damos gracias a Dios, a la vida … de esta segunda oportunidad. Generalmente me gusta compartirles sentires bonitos y cuentos que les alegren la vida… y este lo es. Aprendimos una lección tremenda y la “sacamos sencilla” … solo podemos estar agradecidos. Las puertas instaladas. A la subida y a la bajada. Hay accidentes que definitivamente se pueden evitar. Jojo está saltando como changuito nuevamente. Yo, afectada tratando de entender a dónde fue que se fue mi cabeza”, escribió la hermosa presentadora en su publicación, donde contó lo sucedido con su pequeña.

Aunque esta hermosa mujer expresó que se siento muy mal con lo sucedido, también señaló que esta experiencia le dejó una lección muy grande para estar más pendiente de sus hijos y tomar medidas de seguridad en su hogar.

En la actualidad, Mónica Fonseca vive en Estados Unidos al lado de su esposo Juan Pablo Raba y sus pequeños Joaquín y Josephine.

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Resumen de una historia qué tal vez les sirva. Para mi es una gran lección de vida. En medio de esta mudanza, cajas aquí, allá, desorden, muebles en el lugar que no van y obviamente el cansancio natural de este tipo de evento… factores determinantes (seguramente) para que mi sentido común perdiera totalmente su norte. Hoy me siento una mamá con la fortuna inmensa de tener una segunda oportunidad. Les explico. En un descuido de no más de 30 a 45 segundos, sumado a que pensé que esta chiquitina dominaba perfectamente el arte de bajar y subir las escaleras… Jojo rodó con todo y carrito de metal (para poner “checheres” del baño) con su bebé juguete por las escaleras de madera. Fue espantoso. Recogerla del piso sin saber qué partes de su cuerpo se había golpeado pero claramente lloraba de angustia y dolor. Su carita con sangre escandalosa, boca reventada, su fragilidad… mi estupidez. Unos 3 minutos atrás le había dicho a Juanpa que me la dejara arriba mientras yo me vestía y Joaquín y el organizaban cosas abajo. La cara de terror de JuanPablo, el susto de Joaquín y obvio mi corazón roto porque esa pequeñita rodó escalera abajo por mi falta de sensatez. Mamás, papás y cuidadorxs en general: las puertas de seguridad CLARAMENTE no se hacen porque la estadística se la encarguen a gente que no tiene nada más que hacer. Existen y son una obligación de los que cuidamos a nuestros jovencitxs porque protegen sus vidas. Lo mismo las mallas de los balcones y la rejas protectoras de las piscinas. Jojo está muy bien. No se rompió nada. Pero si hay chichón tremendo en la frente, moretón en un lado de la nariz, boca y dientes que sufrieron el impacto del golpazo. Se asustó mucho. Nosotros simplemente le damos gracias a Dios, a la vida … de esta segunda oportunidad. Generalmente me gusta compartirles sentires bonitos y cuentos que les alegren la vida… y este lo es. Aprendimos una lección tremenda y la “sacamos sencilla” … solo podemos estar agradecidos. Las puertas instaladas. A la subida y a la bajada. Hay accidentes que definitivamente se pueden evitar. Jojo está saltando como changuito nuevamente. Yo, afectada tratando de entender a dónde fue que se fue mi cabeza.

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