Conferencia en Santa Marta impulsa alianza global para acelerar la transición energética

Este evento fue clave para dialogar sobre cómo avanzar en este proceso y definir acciones concretas entre expertos y las naciones.

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Un amplio grupo de países que representa aproximadamente un tercio del PIB mundial está listo para avanzar en la transición lejos de los combustibles fósiles y poner en acción los compromisos existentes. En la COP28 en Dubái, el mundo acordó que es necesario transitar lejos de los combustibles fósiles en los sistemas energéticos para enfrentar el cambio climático.

Más recientemente, las disrupciones derivadas de las hostilidades en el Estrecho de Ormuz han puesto de relieve que reducir la dependencia de los combustibles fósiles es fundamental. Es esencial para mantener el planeta habitable, salvaguardar la seguridad energética y construir resiliencia económica frente a mercados volátiles.

Por ese motivo, durante los últimos cinco días en la ciudad de Santa Marta, Colombia y los Países Bajos reunieron a 57 países en apoyo de los compromisos del Acuerdo de París. Junto con representantes de gobiernos subnacionales, academia, movimientos sociales, ONG, sindicatos, parlamentarios, sector privado, bancos multilaterales, pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, campesinos, niños, jóvenes, mujeres y diversidades, crearon un espacio seguro de diálogo sobre cómo avanzar en la transición.

El objetivo no fue desarrollar nuevas metas, sino acelerar la implementación de los objetivos acordados. Las conversaciones se centraron en tres temas clave:

  • Reducir la dependencia económica de los combustibles fósiles en
  • Transformar la oferta y la demanda energética.
  • Avanzar en la cooperación internacional.

De esta manera, la conclusión principal de este evento es que la transición lejos de los combustibles fósiles implica una transformación estructural de las economías, pues requiere coordinación internacional, reformas fiscales, innovación financiera, desarrollo tecnológico y una transición justa centrada en las personas.

A su vez, la conferencia en Santa Marta consolidó una hoja de ruta global para acelerar la transición energética, basada en cooperación internacional, reformas estructurales, financiamiento climático e inclusión social, por lo que se reafirma que la descarbonización es esencial para garantizar estabilidad económica, seguridad energética y sostenibilidad global.

 

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