
Se trata de Alcalá, un municipio del norte del Valle que con el paso de los años se convirtió en uno de los destinos favoritos para quienes buscan naturaleza, deportes extremos y paisajes cafeteros.
Alcalá tuvo varios asentamientos antes de consolidarse en su ubicación actual. El municipio pasó por tres ubicaciones distintas debido a diferentes dificultades relacionadas con el terreno, las condiciones geográficas y el crecimiento de la población.
Muchos consideran que Alcalá tiene uno de los procesos de fundación más curiosos de la región. El pueblo conserva gran parte de su esencia cafetera y tradicional del norte del Valle del Cauca.
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Además el municipio también ofrece actividades como: Camping, senderismo, escalada en roca, avistamientos de aves y recorridos ecológicos. Las cascadas El Chontaduro y La Helena son dos de los lugares más visitados por viajeros y amantes de la aventura.
Alcalá está rodeada de montañas, cultivos y pequeños afluentes que hacen parte del paisaje típico cafetero del norte del Valle. El municipio también es conocido como La Villa del Samán, debido a los árboles que adornan varias de sus calles y espacios públicos.
Muchos turistas destacan precisamente la tranquilidad del lugar y el ambiente natural que todavía conserva frente a otros destinos mucho más masivos.
El lugar se encuentra aproximadamente a 220 kilómetros de Cali y tiene una temperatura promedio cercana a los 23 grados centígrados. Gracias a su ubicación estratégica cerca del Eje Cafetero, muchos viajeros aprovechan para combinar la visita con recorridos por municipios como Quindío y Risaralda.
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