La oración ha sido un puente entre el corazón humano y lo divino. En momentos de dificultad, incertidumbre o necesidad profunda, muchas personas recurren a ella como un acto de fe, confianza y entrega. A través de las palabras pronunciadas con sinceridad, el alma encuentra consuelo y fortaleza para continuar el camino.
San Benito es reconocido dentro de la tradición cristiana como un poderoso intercesor y protector espiritual. Su figura simboliza la lucha contra el mal, la perseverancia en la fe y la búsqueda de la paz interior. Acudir a él en oración es un gesto de esperanza, especialmente cuando se anhela una gracia especial que solo puede alcanzarse mediante la confianza en Dios.
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Esta oración a San Benito invita a recogerse en silencio y a abrir el corazón con humildad. Más que una simple petición, representa un acto de fe profunda, donde se deposita la intención personal con respeto y devoción, confiando en que la gracia solicitada será escuchada según la voluntad divina.
Señor Dios Nuestro, que hiciste al abad Benito, esclarecido maestro del Divino Servicio, concédeme por su intercesión la gracia que te pido. También te pido, que prefiriéndote a a ti sobre todos los lujos, avancemos por la senda de tus mandamientos con el corazón contrito, y rezando y trabajando con amor como él hizo. Por Cristo Nuestro Señor.
Amen.
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Oh glorioso San Benito, modelo sublime de todas las virtudes, vaso puro de la gracia de Dios. Heme aqui, humildemente postrado ante ti. Imploro tu corazón lleno de amor para que intercedas por mí ante el trono divino de Dios.
A ti recurro en todos los peligros que a diario me rodean. Protégeme contra mis enemigos, contra el maligno enemigo en todas sus formas e inspírame a imitarte en todas las cosas. Que tu bendición esté conmigo siempre, de modo que pueda huir de todo lo que no es agradable a Dios y evitar así las ocasiones de pecado.
Dulcemente te pido, que me consigas de Dios los favores y gracias de las cuales yo estoy tan necesitado, en las pruebas, en las miserias y en las aflicciones de la vida. Tu corazón siempre estuvo tan lleno de amor, compasión y misericordia hacia los que estaban afligidos o con problemas de cualquier tipo.
Tú nunca has despedido sin consuelo y asistencia a cualquiera que haya recurrido a ti. Por lo tanto, invoco tu poderosa intercesión, con esperanza y confiado en que tú escucharás mis oraciones y me alcanzarás la gracia especial y favor que tan seriamente te imploro (pedir el favor a recibir), si es para la mayor gloria de Dios y el bien de mi alma
Ayúdame, Oh gran San Benito, vivir y morir como un hijo fiel de Dios, que sea siempre sumiso a Su santa voluntad, para lograr la felicidad eterna del cielo. Amén.

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