
En tiempos en los que el estrés, la rutina y las preocupaciones parecen instalarse también en casa, cada vez más personas recurren a rituales de limpieza energética para renovar el ambiente del hogar. Estas prácticas, heredadas de tradiciones ancestrales y populares, buscan restablecer el equilibrio, atraer sensaciones de calma y favorecer el bienestar emocional. Aprovechando el inicio de un año nuevo y el deseo de hacer realidad los sueños más profundos, te compartimos los rituales clave para eliminar las malas energías del hogar y hacer del 2026 un entorno más ameno y libre de contaminantes energéticos.
El primero es la limpieza con sal, uno de los métodos más conocidos. La sal gruesa se utiliza por su capacidad simbólica para absorber energías densas. Se recomienda colocar pequeños recipientes en esquinas, puertas o ventanas y retirarlos al día siguiente, para que la energía se concentre en ellos y luego se deseche de manera adecuada.
Otro ritual ampliamente practicado es el uso de sahumerios o inciensos. Elementos como el palo santo, la ruda, el romero o el sándalo se encienden para recorrer los espacios del hogar, permitiendo que el humo “arrastre” las cargas negativas y las lleve hasta las afueras de la casa. Es clave realizarlo con ventanas abiertas para facilitar la renovación del aire y la energía.
La limpieza con agua y vinagre también ocupa un lugar importante. Esta mezcla, además de higienizar superficies, es asociada con la eliminación de vibraciones pesadas, especialmente en pisos, marcos de puertas y ventanas. Realizar una limpieza con estos elementos ayudará a que las energías negativas no se instalen en lugares inapropiados como lo son el hogar.
El orden y el descarte consciente es otro paso fundamental. Expertos en armonización coinciden en que el desorden bloquea el flujo energético. Deshacerse de objetos que ya no se usan permite abrir espacio a nuevas dinámicas y sensaciones. Es importante que se realice un descarte consciente de las cosas y cada cierto periodo de tiempo pertinente se realice nuevamente el descarte de objetos que ya no se utilizan.
Finalmente, el uso del sonido, ya sea con campanas, aplausos o música suave, ayuda a romper la energía estancada y a equilibrar los espacios. Encárgate de escuchar sonidos relajantes para que las malas energías encuentren su salida y no se apropien de espacios que no les pertenecen.
Cabe resaltar que aunque estos rituales son efectivos, es de vital importancia realizarlos no solo a inicio de año, sino cada cierto periodo de tiempo para renovar espacios libres de cargas negativas.
Escrito por: Stefania Torres