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Orar por la salud con el Salmo 91 ayuda a encontrar paz, valor y confianza en la protección de Dios frente a la enfermedad y el miedo. Las razones para hacerlo, es que con el Salmo se declara que Dios es un escondite seguro y una fortaleza contra peligro.
Funciona como defensa ante pestes y plagas ya que menciona de forma directa la liberación de la “peste destructora” y las plagas que acechan, lo cual se relaciona con enfermedades físicas. Además ayuda a calmar la mente y a disminuir la angustia o el terror que provocan los momentos de enfermedad. Busca renovar la fe y da la seguridad de que Dios acompaña a la persona en los momentos difíciles.
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Salmo 91 para la enfermedad
Los salmos más específicos para la salud son:
- Salmo 91:3 (Librería del peligro): “Él te librará del lazo del cazador, de la peste destructora”. Ideal para pedir que la enfermedad o infección se aparte del cuerpo.
- Salmo 91:4 (Refugio y consuelo): “Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad”. Se usa para invocar paz y abrigo físico y espiritual para el enfermo.
- Salmo 91:9-10 (Protección del hogar): “Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación, no te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada”.
- Salmo 91:14-15 (Respuesta divina): “Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también le libraré… Invocará a mí, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; le saciaré y le mostraré mi salvación”.
Oración de protección divina y sanación
“Padre santo y Padre bueno, te alabo y te doy gracias por tu amor. Me acerco a ti en este momento para pedir tu protección divina y tu mano sanadora.
Señor Jesús, con el poder de tu sangre preciosa, sella mi mente, mi cuerpo, mi hogar y a todos mis seres queridos. Aleja todo mal, peligro, enfermedad y temor de nuestro camino.
Envía tu luz y tu paz a cada herida física, emocional o espiritual. Conforta el dolor de los que sufren, renueva nuestras fuerzas y danos la confianza de que tú estás obrando con misericordia.
En tus manos encomiendo mi vida hoy y siempre. Amén.”