
La humedad en las paredes es uno de los problemas más comunes en los hogares y aunque al principio puede parecer algo sin importancia, pero con el tiempo puede generar consecuencias importantes en la estructura de la vivienda. Entre las señales más frecuentes se encuentran las manchas oscuras, la pintura levantada, los malos olores y la aparición de moho. Además de afectar la apariencia de la vivienda, también puede deteriorar la estructura de la pared y provocar molestias de salud, especialmente en personas con alergias, rinitis o problemas respiratorios que se pueden intensificar.