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Novena navideña de aguinaldos día 5: oración y gozos para cantar en familia

Este 20 de diciembre celebramos el quinto día de la novena que se hace en honor a la llegada del niño Dios.

Santiago Sánchez
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Cada diciembre, miles de colombianos se unen en torno a un pesebre en sus casas, barrios, centros comerciales, trabajos, teatros, para poder realizar la tradicional novena de aguinaldos o novena de navidad, la cual se hace en honor a un conteo regresivo de nueve días antes del nacimiento del niño Dios. 

En esta novena, que empieza el 16 y finaliza el 24 de diciembre, las personas hacen una oración a la santísima Virgen María, a San José y por último al Niño Jesús. Muchos la hacen en honor a agradecer a Dios por todo lo que le brindó durante el año, mientras que otros, piden algo específico para que les llegue como un regalo de Navidad.

Novena de aguinaldos día 5

Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amaste a los hombres, que le diste en vuestro hijo la prenda de vuestro amor, para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio; yo, en nombre de todos los mortales, doy infinitas gracias por tan soberano beneficio.

En retorno de él ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de nuestro hijo humanado, suplicando por sus divinos méritos, por las incomodidades en que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, que dispongas nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con tal desprecio de todo lo terreno, para que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna y more eternamente, amén.

 (Gloria al Padre, se reza 3 veces).

Oración a la Virgen María

Soberana María, que por nuestras grandes virtudes y especialmente por vuestra humildad, merecisteis que todo un Dios os escogiese por madre suya, os suplico que vos misma preparéis y dispongáis mi alma y la de todos los que en este tiempo hiciesen esta novena, para el nacimiento espiritual de vuestro adorado hijo. ¡Oh dulcísima madre!, comunicadme algo del profundo recogimiento y divina ternura con que lo aguardasteis vos, para que nos hagáis menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén.

Se reza tres veces el Ave María

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Gozos de la novena de navidad

Dulce Jesús mío, mi niño adorado, ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Oh, Sapiencia suma del Dios soberano, que a infantil alcance te rebajas sacro! ¡Oh, Divino Niño, ven para enseñarnos la prudencia que hace verdaderos sabios! Ven a nuestras…

¡Oh, Adonai potente que Moisés hablando, de Israel al pueblo diste los mandatos! ¡Ah, ven prontamente para rescatarnos, y que un niño débil muestre fuerte el brazo! Ven a nuestras…

¡Oh, raíz sagrada de José, que en lo alto presenta al orbe tu fragante nardo! Dulcísimo Niño que has sido llamado Lirio de los valles, Bella flor del campo. Ven a nuestras…

¡Llave de David que abre al desterrado las cerradas puertas de regio palacio! ¡Sácanos! ¡Oh Niño, con tu blanca mano, de la cárcel triste que labró el pecado! Ven a nuestras…

¡Oh, lumbre de Oriente, sol de eternos rayos, que entre las tinieblas tu esplendor veamos! Niño tan precioso, dicha del cristiano, luzca la sonrisa de tus dulces labios. Ven a nuestras…

¡Espejo sin mancha, santo de los santos, sin igual imagen del Dios soberano! ¡Borra nuestras culpas, salva al desterrado y en forma de niño, da al mísero amparo! Ven a nuestras…

¡Rey de las naciones, Emmanuel, preclaro, de Israel, anhelo Pastor del rebaño! ¡Niño que apacientas con suave cayado ya la oveja arisca, ya el cordero manso! Ven a nuestras…

¡Ábranse los cielos y llueva de lo alto bienhechor rocío como riego santo! ¡Ven hermoso Niño, ven Dios humanado! ¡Luce, Dios estrella! ¡Brota, flor del campo! Ven a nuestras…

¡Ven, que ya María previene sus brazos, do su niño vean, en tiempo cercano! ¡Ven, que ya José, con anhelo sacro, se dispone a hacerse de tu amor sagrario! Ven a nuestras…

¡Del débil auxilio, del doliente amparo, consuelo del triste, luz del desterrado! ¡Vida de mi vida, mi dueño adorado, mi constante amigo, mi divino hermano! Ven a nuestras…

¡Ven ante mis ojos, de ti enamorados! ¡Bese ya tus plantas! ¡Bese ya tus manos! ¡Prosternado en tierra, te tiendo los brazos, y aún más que mis frases, te dice mi llanto! Ven a nuestras…

¡Ven Salvador nuestro, por quien suspiramos, Ven a nuestras almas, Ven, no tardes tanto!

Oración a San José

¡Oh santísimo José, esposo de María y padre adoptivo de Jesús! Infinitas gracias doy a Dios porque os escogió para tan soberanos misterios y os adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza. Os ruego, por el amor que tuvisteis al Divino Niño, me abracéis en fervorosos deseos de verle y recibirle sacramentalmente, mientras en su divina esencia le veo y le gozo en el cielo. Amén.

Se reza un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria.

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Oración al Niño Jesús

Acordaos, ¡oh dulcísimo Niño Jesús!, que dijisteis a la venerable Margarita del santísimo Sacramento, y en persona suya a todos vuestros devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: «Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado».

Llenos de confianza en vos, ¡oh Jesús!, que sois la misma verdad, venimos a exponer toda nuestra miseria. Ayúdanos a llevar una vida santa, para conseguir una eternidad bienaventurada. Concédenos por los méritos infinitos de vuestra infancia, la gracia de la cual necesitamos tanto.

Nos entregamos a vos, ¡oh Niño omnipotente!, seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza, y de que en virtud de vuestra divina promesa, acogeréis y despacharéis favorablemente nuestra súplica.

Se reza tres veces gloria al padre

Consideración día 5

Ya hemos visto la vida que llevaba el Niño Jesús en el seno de su purísima Madre; veamos hoy toda la vida que llevaba también María durante el mismo espacio de tiempo. Necesidad hoy de que no tengamos en ella si queremos comprender, en cuanto es posible a nuestra limitada capacidad, los sublimes misterios de la encarnación y  el modo cómo hemos de corresponder a ellos.

María no cesaba de aspirar por el momento en que gozaría de esa visión beatífica terrestre; la faz de Dios encarnado. Estaba a punto de ver aquella faz humana que debía iluminar el cielo durante toda la eternidad, Iba a leer el amor filial en aquellos mismos ojos cuyos rayos deberían esparcir para siempre la felicidad en millones de elegidos. Iba a ver aquel rostro todos los días, a todas horas, a cada instante, durante muchos años. Iba a verle en la ignorancia aparente de la infancia, en los encantos particulares de la juventud y en la serenidad reflexiva de la edad madura… Haría todo lo que quisiese de aquella faz divina; podría estrecharla contra la suya con toda la libertad del amor materno; cubrir de besos los labios que deberían pronunciar la sentencia a todos los hombres; contemplarla a su gusto durante su sueño o despierta, hasta que la hubiese aprendido de memoria…¡Cuán ardientemente deseaba ese día!.

Tal era la expectativa de María…era inaudita en sí misma, mas no por eso dejaba de ser el tipo magnífico de toda la vida cristiana. No nos contentemos con admirar a Jesús residiendo en María, sino por esencia, potencia y presencia.

Sí, Jesús nace continuamente en nosotros y de nosotros, por las buenas obras que nos hace capaces de cumplir y por nuestra cooperación a la gracia; de manera que el alma del que se halla en gracia es un seno perpetuo de María, un Belén interior sin fin. Después de la comunión Jesús habita en nosotros, durante algunos instantes, real y sustancialmente como Dios y como hombre, porque el mismo Niño que estaba en María está también en el Santísimo Sacramento. ¿Qué es todo esto sino una participación de la vida de María durante esos maravillosos meses, y una expectativa llena de delicias como la suya.

Villancicos de navidad

Antón Tiruliru Liru

Antón Tiruliru-rá

Antón Tiruliru Liru

Antón Tiruliru-rá

Jesús al pesebre vamos a adorar

Jesús al pesebre vamos a adorar

Duérmete, niño chiquito

Que la noche viene ya

Cierra pronto tus ojitos

Que el viento te arrullará

Antón Tiruliru Liru

Antón Tiruliru-rá

Antón Tiruliru Liru

Antón Tiruliru-rá

Jesús al pesebre vamos a adorar

Jesús al pesebre vamos a adorar

Duérmete, niño chiquito

Que tu madre velará

Cierra pronto tus ojitos

Porque la entristecerás

Antón Tiruliru Liru

Antón Tiruliru-rá

Antón Tiruliru Liru

Antón Tiruliru-rá

Jesús al pesebre vamos a adorar

Jesús al pesebre vamos a adorar

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