Oración | Créditos: GettyImages

Evangelio de HOY 15 de junio de 2026: Lectura y oración para acompañar la plegaria

Fortalece la fe con el Evangelio que el Vaticano compartió para HOY 15 de junio y encuentre la paz que necesitas.

khernandez

El Evangelio de hoy, 15 de junio de 2026, ofrece una nueva oportunidad para encontrarse con la Palabra de Dios y reflexionar sobre su mensaje en medio de la vida cotidiana. A través de la lectura del día y una oración de acompañamiento, los fieles pueden fortalecer su fe, renovar su esperanza y encontrar orientación espiritual para afrontar los desafíos de cada jornada. Este espacio de reflexión y plegaria busca acercar el mensaje del Evangelio al corazón de los creyentes, invitándolos a vivir con amor, humildad y confianza en Dios.

El mensaje del Evangelio para el día de hoy es un llamado a actuar con paciencia, desde el perdón y la generosidad, incluso en los momentos más difíciles. No se trata de aceptar el abuso, sino de responder desde el amor. Sin embargo, es importante que el odio o el deseo de venganza guíen las acciones o palabras.

Lee también: Oración poderosa para la noche: Así puedes orar y dar gracias a Dios antes de dormir

Lectura de HOY 15 de junio

La página oficial del ‘Vaticano’ compartió la Palabra del Señor correspondiente a este 15 de junio. Es una invitación especial para reflexionar sobre el mensaje del Evangelio y fortalecer la fe en medio de la vida cotidiana. Acércate a Dios a través de la lectura de hoy y descubre la plegaria preparada para esta jornada. Busca un espacio de oración para brindar paz, esperanza y guía espiritual a quienes desean profundizar en su encuentro con el Señor.

1 Reyes 21, 1-16

Nabot de Yezrael tenía una viña junto al palacio de Ajab, rey de Samaria, y Ajab le dijo a Nabot: “Dame tu viña para plantar ahí una huerta, ya que está pegada a mi casa; yo te doy por ella una viña mejor o si prefieres, te pago con dinero”. Nabot le respondió a Ajab: “Dios me libre de darte la herencia de mis padres”.

Ajab se fue a su casa, triste y enfurecido, porque Nabot le había dicho: “No te daré la herencia de mis padres”. Se acostó en su cama, se volvió de cara a la pared y no quiso comer. Entonces se le acercó su esposa, Jezabel, y le dijo: “¿Por qué estás de mal humor y no quieres comer?” Él respondió: “Es que hablé con Nabot de Yezrael y le dije que me vendiera su viña o que, si prefería, yo se la cambiaría por otra mejor; pero él me respondió que no me daría su viña”.

Su esposa Jezabel, le dijo: “¿No que tú eres el rey poderoso que manda en Israel? Levántate, come y alégrate. Yo te daré la viña de Nabot”.

Te puede interesar: Oración a la Santa Cruz ¿Cómo pedirle un milagro?: 3 cantos devocionales para acompañar

Entonces ella escribió unas cartas en nombre de Ajab, las selló con el sello del rey y las envió a los ancianos y hombres principales de la ciudad en que vivía Nabot. Las cartas decían: “Promulguen un ayuno, convoquen una asamblea y sienten a Nabot en primera fila. Pongan frente a él a dos malvados que lo acusen, diciendo: ‘Ha maldecido a Dios y al rey’. Luego lo sacan fuera de la ciudad y lo apedrean hasta que muera”.

Los habitantes de la ciudad, los ancianos y los hombres principales que vivían cerca de Nabot, hicieron lo que Jezabel les había mandado, de acuerdo con lo escrito en las cartas que les había remitido. Promulgaron un ayuno y en la asamblea sentaron a Nabot en primera fila. Llegaron los dos malvados, se sentaron frente a él y lo acusaron delante del pueblo, diciendo: “Nabot ha maldecido a Dios y al rey”. Luego lo sacaron fuera de la ciudad y lo apedrearon hasta que murió. En seguida le mandaron avisar a Jezabel que Nabot había muerto apedreado.

Cuando Jezabel supo que Nabot había muerto apedreado, le dijo a Ajab: “Ve a tomar posesión de la viña de Nabot de Yezrael, que no quiso vendértela, pues Nabot ya no vive: ha muerto”. Apenas oyó Ajab que Nabot había muerto, fue a tomar posesión de la viña de Nabot de Yezrael.

Sigue leyendo: Oración a San José dormido para pedir favor urgente: Era muy usada por papa Francisco

Evangelio de HOY 15 de junio

Mateo 5, 38-42. En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Ustedes han oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente; pero yo les digo que no hagan resistencia al hombre malo. Si alguno te golpea en la mejilla derecha, preséntale también la izquierda; al que te quiera demandar en juicio para quitarte la túnica, cédele también el manto. Si alguno te obliga a caminar mil pasos en su servicio, camina con él dos mil. Al que te pide, dale; y al que quiere que le prestes, no le vuelvas la espalda”.