Oración embarazadas

Imagen: Getty Images

Oración a la Virgen de la Dulce Espera: ideal para pedir protección a madres embarazadas

Este es un rezo que puedes realizar si te encuentras esperando un bebé o si tienes una persona conocida que está en esta situación.

jriano
Archivado en: Oraciones  •  

Esperar un bebé es un proceso especial que viven muchas mujeres y familias que se preparan durante nueve meses para el nacimiento de un hijo o hija. En la mayoría de los casos es el primer descendiente, por lo que llena de júbilo y esperanza a aquellas mujeres que se convierten en madres.

Si bien esta es una época especial para quien vive el crecimiento de un nuevo ser en un vientre, en algunos casos no todo es color de rosa. Existen circunstancias en las que hay envidia o sentimientos negativos hacia quien está en embarazo, por lo que se debe tomar medidas.

Lee también: Oración a San Cipriano para que tu pareja esté siempre pendiente de ti y te desee

En el mundo espiritual hay un alternativa que muchos creyentes deciden tomar y es rezar oraciones que son oportunas. Refugio, salud, bienestar, prosperidad y sostenimiento son algunos de los objetivos que tienen este tipo de espacios religiosos que buscan cumplir con su intención.

Un ejemplo de ello es la oración a la Virgen de la Dulce Espera, la cual es idónea para pedir protección, serenidad, guia y fuerza para las madres embarazadas. Durante un espacio personal de conexión con Dios se puede desarrollar esta oración ya sea en una iglesia o el cuarto de tu casa.

Te puede interesar: ¿Cuál es la oración más poderosa de San José? Pide intercesión en favores urgentes

Oración a la Virgen de la Dulce Espera

María del amor hermoso, dulce muchacha de Nazareth. Tú que proclamaste la grandeza del Señor y, diciendo que sí, te hiciste Madre de nuestro Salvador y Madre nuestra: atiende hoy las súplicas que te hago. En mi interior una nueva vida está creciendo, un pequeño que traerá alegría y gozo, inquietudes y temores, esperanzas y felicidad a mi hogar. Cuídalo y protégelo mientras lo llevo en mi seno.

Y que, en el feliz momento del nacimiento, cuando escuche sus primeros sonidos y vea sus manos chiquitas, pueda dar gracias al Creador por la maravilla de éste Don que Él me regala. Que siga tu ejemplo y modelo, y pueda acompañar y ver crecer a mi hijo. Ayúdame e inspírame para que encuentre en mí un refugio donde cobijarse y, a la vez, un punto de partida para recorrer sus propios caminos.

Además, Madre mía, fíjate especialmente en aquellas mujeres que enfrentan este momento solas, sin apoyo o sin cariño. Que puedan sentir el amor del Padre y que descubran que cada niño que viene al mundo es una bendición. Que sepan que su decisión heroica de acoger y nutrir al hijo les es tenida en cuenta. Nuestra Señora de la Dulce Espera, danos tu amor y valor.

Amén.