Mucho antes de los celulares inteligentes, las redes sociales y las notificaciones constantes, existió un pequeño dispositivo que logró algo impensable para su época: hacer que millones de personas se encariñaran con una mascota que no existía físicamente. El Tamagotchi, el famoso juguete virtual de los años 90, está a punto de cumplir 30 años en 2026 y sigue demostrando que la nostalgia también puede ser tendencia.
El Tamagotchi nació en 1996 en Japón, creado por la empresa Bandai. Su nombre mezcla la palabra japonesa “tamago” (huevo) con “watch” (reloj), y su concepto era tan simple como adictivo: una mascota virtual que nacía dentro de un huevo y dependía completamente del cuidado de su dueño.
En 1997, el juguete se expandió rápidamente por el mundo y se volvió un éxito masivo. No tardó en aparecer en colegios, casas y bolsillos, convirtiéndose en uno de los objetos más deseados de la época.

El Tamagotchi no era solo un juguete para pasar el rato. Exigía atención constante: había que darle de comer, limpiarlo, jugar con él y ponerlo a dormir. Si se descuidaba, la mascota podía enfermar o morir, algo que muchos todavía recuerdan como un pequeño trauma de infancia.
Esa dinámica generó un vínculo emocional fuerte, especialmente en niños y adolescentes, que por primera vez se sentían responsables de un ser digital. Para muchos, fue una primera lección sobre compromiso, cuidado y consecuencias.
Deberías conocer: Heridas de la infancia: consejos de una experta para ayudar a tus hijos a sanarlas
El boom del Tamagotchi coincidió con un momento clave de cambio tecnológico. Fue uno de los primeros productos en demostrar que la tecnología podía ser personal, portátil y emocional. Hoy, varios expertos lo consideran un antecedente directo de la relación que tenemos actualmente con los celulares, las aplicaciones y las redes sociales.
En pocas palabras, el furor por el Tamagotchi no fue una moda sin sentido: marcó el inicio de una nueva forma de relacionarnos con lo digital
También te puede interesar: ¿Es malo dormir con el celular al lado? Esto dicen los expertos
Aunque muchos pensaron que desaparecería, el Tamagotchi supo reinventarse. En los últimos años, Bandai ha lanzado versiones a color, ediciones especiales y modelos que se conectan con aplicaciones móviles. A esto se suma la nostalgia por los años 90 y 2000, que lo volvió a poner en circulación en redes sociales.
Adultos que crecieron con él y jóvenes que lo descubren como un objeto retro han hecho que el Tamagotchi vuelva a ser viral y atractivo para nuevas generaciones.
Hoy, el Tamagotchi es visto como un símbolo cultural. Representa una época más simple, pero también deja claro que el vínculo emocional con la tecnología no es algo nuevo. Desde hace casi 30 años, este pequeño dispositivo ya nos estaba enseñando a encariñarnos con lo digital.
A tres décadas de su lanzamiento, el Tamagotchi sigue teniendo un lugar en la cultura popular. Ya no es solo un recuerdo de infancia o un objeto de colección, sino una prueba de que las ideas sencillas, cuando conectan con las emociones, pueden durar toda una vida.
Ese pequeño huevo digital que alguna vez colgó de mochilas y llaveros sigue demostrando que lo virtual también puede sentirse real.
Por: Sara Flórez
© CARACOL S.A. Todos los derechos reservados.
CARACOL S.A. realiza una reserva expresa de las reproducciones y usos de las obras y otras prestaciones accesibles desde este sitio web a medios de lectura mecánica u otros medios que resulten adecuados.